jueves, 14 de abril de 2011

LA CIUDAD DE LAS CABEZAS CORTADAS

En años recientes han ido apareciendo en Las Palmas de Gran Canaria bustos conmemorativos dedicados a personajes ilustres de la ciudad. Como hongos en un bosque, fueron surgiendo cabezas de bronce aquí y allá. En realidad estos homenajes empalados suelen carecer de un valor artístico significativo, especialmente si consideramos la creatividad y la innovación como cualidades fundamentales del arte. Tampoco parecen ser la forma más adecuada de de reconocer los méritos de estos ilustres -a no ser que estuviesen relacionados con el aspecto de sus cráneos-. Además, tampoco parecen mejorar la calidad ambiental o estética de los lugares que pretenden adornar, y que necesitarían de una intervención mejor reflexionada. ¿Entonces?: Desempalemos estas cabezas macabras. Saquémoslas de estos espacios con los que no dialogan. Creemos un lugar más digno, planeado expresamente como espacio de homenaje a quienes lo merecen. Dotémosles de un ropaje completo, metálico, eterno, noble, expresivo. Y de esta forma, que un espacio de la ciudad esté dedicado con orgullo a mostrar, con el propio lenguaje de la escultura, quiénes fueron y qué hicieron. Será un lugar de admiración y representativo, pero sobre todo didáctico y de divulgación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario