lunes, 29 de octubre de 2012

LA CIUDAD Y EL PUERTO. El valor de lo nuestro.

Tomo prestado el título  “La ciudad y el puerto” de Los poemas de la ciudad comercial  de  Tomás Morales (1884-1921) para reflexionar sobre la paradoja en la que se ve envuelto  últimamente el nombre de nuestro ilustre poeta moyense.

El puerto de la Luz y de Las Palmas sigue siendo la máxima entrada de capital en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.  En estos días coinciden  atracados varios cruceros además de la mayor plataforma petrolífera flotante, y en breve nos visitará de nuevo el crucero Queen Mary 2. Entre los miles de turistas que traen  los cruceros y los cientos de tripulantes de plataformas petrolíferas y demás buques mercantes resulta que es la actividad portuaria la que en estos últimos tiempos mantiene despierta y viva a la ciudad. 

Por otro lado,  se debate en estos días la eliminación  del nombre a uno de los institutos señeros de la ciudad, el Tomás Morales, a raíz de su unificación con el instituto Santa Teresa de Jesús, prevaleciendo, hasta el momento, la opción de mantener el nombre de la santa para el instituto único.

¿No resulta paradójico que en una época de cierta pujanza del puerto, y su positiva incidencia en la economía de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria,  desaparezca del rumor colectivo (en forma de  instituto) el nombre de nuestro ilustre poeta modernista, Tomás Morales,  que cantó como ningún otro la vida portuaria y la ciudad comercial?, por no hablar de la Oda al Atlántico.


 “… Yo amo a mi puerto, en donde cien raros pabellones
desdoblan en el aire sus insignias navieras,
 y se juntan las parlas de todas las naciones
con la policromía de todas la banderas.

El puerto adonde arriban cual monstruos jadeantes,
desde los más lejanos confines de la tierra,
las pacíficas moles de buques mercantes
y las férreas corazas de los navío de guerra.

 (…)”
Los puertos, los mares  y los hombres de mar.  Tomás Morales

Sin menospreciar a la también escritora Santa Teresa de Jesús ¿no es más lógico, en caso de mantener un sólo nombre, conservar el de nuestro poeta?,  ¿no sería una forma de valorar lo que ya tenemos?,  ¿no hemos aprendido aún que lo nuestro vale tanto como lo de fuera?

Es probable que cuestiones administrativas y burocráticas estén detrás de esta decisión  y  quizás el que  prime el nombre de uno u otro instituto tenga incluso repercusiones laborales para sus trabajadores; en tal caso, podría optarse por renombrar al nuevo instituto como Poeta Tomás Morales, ni Tomás  Morales ni Santa Teresa; un nuevo instituto.

Desconozco los entresijos que llevarán a adoptar un solo nombre pero sí conozco la valía de nuestro poeta y, por extensión, de gran parte de los creadores de nuestra tierra. Merecen el máximo respeto y el máximo reconocimiento. Sería bueno  encontrar  una solución en los vericuetos de la Administración para que el nombre de nuestro más conocido poeta modernista, Tomás Morales, siga resonando en el día a día de la ciudad.

miércoles, 10 de octubre de 2012

MÁRGENES 3 Barrios Esdrújulos


El número 3 de la revista digital MÁRGENES de arquitectura social está dedicado a los barrios donde el protagonismo está en la vida de la gente: la creatividad popular, la participación ciudadana o la acción pública como apuestas para la mejora.
Son barrios (o ciudades o experiencias) que, escapando de la a-normalidad que representa lo llano y no cediendo a la tentación de lo agudo, han sabido apostar por el lugar (vecindario), por la gente, por la tradición, por el crecimiento controlado o por la cotidianeidad. Como sucede con las palabras esdrújulas, los barrios esdrújulos ponen el acento -la tilde diría la profesora- en la escala humana, en lo popular, frente a los dictados del mercado, de la inercia o del orden establecido.
Algunos ejemplos de estos carismáticos barrios son descritos en la revista, casi como un homenaje a la lucha de sus vecinos y al apoyo de los colectivos.